Cuidar la piel antes y después de tomar el sol

Saber cómo cuidar la piel es importante, especialmente si va a estar expuesta al sol. Tomar el sol sin proteger la piel puede provocar con mucha probabilidad quemaduras de sol que casi todos hemos sufrido en alguna ocasión. Las células de la piel se dañan por los rayos solares, lo que conduce a una inflamación del tejido subcutáneo. La radiación UVA representa el 95% de los rayos ultravioleta y llega a penetrar la dermis en profundidad, alterando la estructura cutánea y provocando el envejecimiento de la piel.

Las quemaduras solares equivalen a quemaduras de primer y segundo grado que en los casos más severos, pueden requerir atención médica lo que será más rápido a través del seguro médico, sobre todo, cuando se acierta eligiendo el que más nos interesa en un comparador de seguros. Los síntomas de quemaduras solares son enrojecimiento, sensaciones de calor, picazón y dolor. El pico de los síntomas se alcanza entre las 12 y 24 horas posteriores a la exposición inadecuada y se necesitará cerca de una semana para que los síntomas se resuelvan completamente.

Pero incluso en el caso de que no aparezcan quemaduras solares por haber usado protección solar, la piel aún necesita ser hidratada. El sol y el viento pueden resecar nuestra piel. Para la regeneración de la piel, existen productos after sun que apoyan las capacidades de regeneración de la piel durante las siguientes 12 horas. Las piernas, la nariz, la barbilla, las mejillas, los hombros y el escote son zonas que requieren cuidados especiales.

Algunas recomendaciones para este verano

En los productos after sun, el elemento más importante es la capacidad de aportar hidratación. También deben estar libres de aditivos, ya que los perfumes y parabenos pueden irritar la piel y, por lo tanto, sería mejor evitarlos. La regeneración y la regulación del equilibrio de humedad deben ponerse en primer plano.

El Aloe vera es, en el cuidado de la piel, una gran ayuda después del sol. Hidratan, tienen poder antiinflamatorio y ayudan en la curación de heridas.

Además de los productos cosméticos, también hay una serie de medidas que ayudan a nuestra piel.  Después de tomar el sol, se recomienda inicialmente un poco de descanso a la sombra antes de ducharse y lo más recomendable es hacerlo con agua tibia. Después, usar una toalla suave para no irritar la piel.

Un papel importante lo desempeña el «mantenimiento interno», es decir, una dieta adecuada. Las frutas y verduras, como las zanahorias, ayudan a la regeneración de las células de la piel gracias a sus vitaminas y fitoquímicos. Cuanta más exposición al sol, más se debe aumentar la ingesta de bebidas para recuperar la pérdida de líquido a través de la piel. El agua, las limonadas, los granizados, el melón y la sandía son los mejores aliados del verano.

Finalmente, un consejo especial: ¡aceite de coco! Aplicado a la piel tiene un efecto refrescante y, gracias a su contenido de vitamina E, es un excelente calmante. Dado que penetra incluso en las capas más profundas de la piel, es bueno para las personas con piel seca y agrietada.

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