Consejos para ahorrar en gasolina

La crisis energética que afecta a los combustibles ha disparado los precios del gasoil y de la gasolina, con un aumento de precios que sigue estando por encima del descuento de 20 céntimos por litro de combustible recientemente aprobado. En efecto, según las últimas cifras oficiales publicadas por el Ministerio de Transición Ecológica el pasado 9 de abril, las tarifas medias de los combustibles eran de 1,80 €/l. para la gasolina de 95 octanos y de 1,79 €/. en el caso del diésel.  

En comparación con el año anterior, repostar diésel ahora es un 39 % más caro y un 22,5% para la gasolina, diferencia que se traduce, aun descontando la rebaja de 20 céntimos por litro recientemente aprobada, entre 23 y 15 euros extra cada vez que se llene el depósito.

Una de las consecuencias más llamativas es la subida del gasoil respecto a la gasolina. La razón se encuentra en la cotización alcanzada por los productos refinados en el mercado internacional, más que del precio del crudo directamente. La subida a principios de marzo del barril de Brent a cerca de 140 euros, según los expertos, fue determinante para revalorizar las cotizaciones del gasoil hasta un 240 % y de la gasolina un 197%. Los actores del escenario internacional pactan soluciones alternativas para evitar exportar el crudo de Rusia y en los territorios nacionales se buscan fórmulas que alivien al consumidor final.

No obstante, elegir la estación de servicio para repostar a precios más económicos es una de las fórmulas que tienen los consumidores ya que la diferencia de precios sigue dando margen al ahorro, sobre todo, en el caso de las gasolineras automáticas y low cost en las que repostar puede salir hasta 15 euros más barato en las grandes capitales. Por eso, ya sea para cubrir los desplazamientos diarios en ciudad o a la hora de planear un viaje, interesa planificar e identificar las estaciones de servicio que ofrezcan el precio más bajo. Una ruta programada permite elegir el itinerario con menos tráfico y evitará perder tiempo o hacer kilómetros de más con el consiguiente gasto de combustible. Conviene también revisar las cláusulas del seguro de coche para tener claro la cobertura que ofrece en asistencia en carretera, incluida la paralización por falta de combustible, y asegurarse de que disponga de una amplia red de talleres por todo el territorio.

Con las vacaciones de Semana Santa a punto de llegar, en la que se espera un alto volumen de desplazamientos, conviene además anotar unas cuantas pautas a la hora de conducir que ayudan a bajar el consumo de combustible.

 

Consejos de conducción eficiente para consumir menos carburante

 

Revisar la presión de los neumáticos

Antes de ponerse en ruta hay que revisar las condiciones técnicas del vehículo por motivos de seguridad. La presión adecuada de neumáticos, además, garantiza un ahorro de 1,5% de combustible.

 

Repartir la carga

La correcta distribución del equipaje en el maletero es importante también para reducir el peso, mejorar la eficiencia y mantener la presión de los neumáticos.

 

Conducción suave

Reservar las primeras marchas para el arranque y utilizar las marchas más largas siempre que sea posible, mantener una velocidad constante y fluida para evitar los cambios bruscos en la aceleración y los frenazos. Los expertos aconsejan elegir la velocidad de crucero y disminuirla en 10 km/h. En la medida de lo posible, cuando haya que reducir la velocidad, se recomienda aprovechar el freno motor levantando el pie del acelerador antes de pisar el pedal de freno directamente. Mantener la distancia de seguridad favorece que se pueda realizar una conducción más fluida permitiéndonos realizar de forma progresiva los cambios de velocidad. Finalmente, si por circunstancias del tráfico hay que hacer paradas largas lo más aconsejable es apagar el motor para evitar que se sobrecaliente y el consumo “fantasma” de carburante que produce.

 

¿Ventanillas bajadas o aire acondicionado?

Para responder a la pregunta del millón hay que tener en cuenta los factores aerodinámicos que intervienen en la conducción. A velocidades medias y elevadas, la entrada de aire en el interior del vehículo produce resistencia aerodinámica que frena el coche, obligando al motor a trabajar más. Por ello, a partir de 80 km/h., hay que llevar subidas las ventanillas y usar con moderación el aire acondicionado ya que es uno de los elementos que más consume.

 

 

 

 

 

 

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