RENUNCIAR A VISITAS Y CURAS DURANTE LA PANDEMIA, MUCHOS ESPAÑOLES LO HAN HECHO. ESO DICEN LAS ESTADÍSTICAS

Durante el año 2020, tras la emergencia de Covid-19 y las restricciones impuestas a todos los sectores, muchos españoles han renunciado a visitas especializadas y otras investigaciones diagnósticas. La asistencia sanitaria durante la pandemia no ha sido fácil, como, por desgracia, ya hemos señalado al hablar de los retrasos en el sistema español. Otras dos investigaciones, respectivamente el Informe BES 2020 del ISTAT y una investigación realizada y presentada en enero de 2021 por Deloitte, una de las mayores empresas de revisión a nivel mundial, ponen de manifiesto que nuestro País ha sufrido un duro golpe en este plano. Veamos con más detalle lo que ha surgido.

1 DE LOS 10 ESPAÑOLES HA RENUNCIADO A PRESTACIONES SANITARIAS

Según los datos recogidos por el ISTAT en el Informe BES 2020 – El bienestar equitativo y sostenible en España, 1 de cada 10 ciudadanos ha renunciado a visitas o verificaciones que necesitaba en los últimos 12 meses, debido a limitaciones económicas o a razones relacionadas con las características de la oferta: largas listas de espera o dificultades para llegar a los lugares donde se prestaría el servicio. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante un seguro de vida comparador.

En cerca de la mitad de los casos denunciados, se trató de un problema relacionado con el Covid-19 y fueron las mujeres, como vemos en el gráfico, las que renunciaron con mayor frecuencia en todos los grupos de edad.

La situación registrada no es la misma para todas las regiones: en algunas (Piamonte, Liguria, Lombardía y Emilia-Romaña), el porcentaje de usuarios que han renunciado a una visita o comprobación se ha duplicado con respecto al año anterior. El motivo está casi siempre vinculado a la emergencia pandémica (58,6% en Lombardía, 57,7% en Liguria, 52,2% en Emilia-Romaña y 48,5% en Piamonte).

MENOS CAMAS EN LOS DEPARTAMENTOS DE ALTA INTENSIDAD ASISTENCIAL

El Informe ISTAT dedica espacio a un tema delicado, que concierne a la capacidad de los hospitales en nuestro territorio, un dato particularmente importante a la luz de la emergencia aún en curso. No se trata de un proceso que haya tenido lugar en los últimos 12 meses, pero ya desde hace años, por desgracia, en España ha habido una reducción de las estructuras y de las camas disponibles. Se calcula que entre 2010 y 2018 el número de camas ha disminuido en un 1,8 % por año, con una dotación total (hasta 2018) de 3,49 camas ordinarias y un hospital de día por cada 1000 habitantes.

Incluso la composición de los lugares para tipología de departamento ha cambiado: siempre entre 2010 y 2018, España descendió de cuota de plazas para las especialidades básicas de los 55,6% a los 52,6%. En cuanto a las especialidades de alta asistencia (hablamos de cardiocirugía pediátrica, cardiocirugía, enfermedades infecciosas tropicales, unidad espinal, neurocirugía, psiquiatría, nefrología, hemodiálisis, neonatología, neurocirugía pediátrica), el porcentaje ha pasado del 24,6% a 25,2%, con un ligero crecimiento. Para cuidados intensivos, las camas han aumentado del 3,6% al 4,3%.

 

Sin embargo, hay que señalar que, si bien en los departamentos de alta intensidad asistencial el porcentaje de camas ha aumentado en comparación con el de los demás departamentos y, por tanto, ha adquirido mayor peso dentro de la actividad hospitalaria, el número de plazas totales ha disminuido: Si en 2010 había 3,51 plazas por cada 10.000 habitantes, en 2018 el presupuesto se redujo a 3,04.

A nivel regional, los datos de 2018 expresan una gran diferencia, con 4,72 plazas por cada 10 mil habitantes en Molise, 2,11 y 2,29 en Trentino Alto-Adigio, respectivamente en Trento y en Bolzano.