¿PUEDE EL TALCO SER CANCERÍGENO? QUÉ DICEN LOS ESTUDIOS AL RESPECTO

Todos conocemos el talco y probablemente lo usamos al menos una vez en la vida. En efecto, se trata de un producto para la higiene personal, útil sobre todo para hacer la piel más seca y para prevenir las erupciones cutáneas (también se utiliza para contrarrestar el prurito causado por la varicela, por ejemplo).

En los últimos años se ha planteado con frecuencia la duda de que el talco pueda ser carcinógeno y provocar el desarrollo de tumores, en particular el de los ovarios, tema que vuelve periódicamente a la palestra con ocasión de los informes de indemnización solicitados, sobre todo en los Estados Unidos, a algunas empresas productoras de productos a base de talco por parte de personas que han enfermado de cáncer. ¿Pero realmente esta sustancia puede ser peligrosa? Aclaremos y averigüemos cuál es la opinión de la ciencia y de las autoridades. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparadores de seguros de decesos.

QUÉ ES EL TALCO Y QUÉ RELACIÓN EXISTE CON LOS TUMORES

El talco es un mineral compuesto principalmente de magnesio, silicio y oxígeno. En el vocabulario común, con esta palabra se refiere a menudo al polvo a base de talco y ácido bórico utilizado para la higiene de la piel con fines refrescante y desecante: se trata del producto generalmente llamado «talco», aunque este término, Es una marca registrada. El talco, sobre todo en el pasado, ha sido ampliamente utilizado en adultos y niños; en particular, además de la aplicación externa, muchas mujeres lo han utilizado en dispositivos que se insertan dentro de la vagina, como los diafragmas anticonceptivos.

Las aplicaciones del talco, sin embargo, no se limitan al polvo citado, ya que este mineral se utiliza para realizar cosméticos de diversos tipos, así como en diversos sectores industriales como la construcción y la producción de ollas.

Para determinar si el talco puede ser carcinógeno o no, primero debemos distinguir entre el talco contaminado con amianto y el talco no contaminado con amianto.

LA RELACIÓN ENTRE TALCO Y AMIANTO

En el extranjero, hay miles de demandas contra empresas de productos de talco (la mayoría de ellas contra la multinacional estadounidense Johnson & Johnson): en algunas se afirma que el talco mismo es cancerígeno, otras indican una presunta contaminación del producto por amianto. Aclaremos estas dos casuísticas. En primer lugar, ¿qué tiene que ver el amianto? El amianto, también llamado asbesto, se cuestiona por una razón muy concreta: a menudo esta sustancia se encuentra cerca de los lugares de extracción del talco, que, en su forma natural, puede contener rastros de él.

El amianto, como sabemos, es tristemente conocido por ser causa de algunos tumores, en particular el mesotelioma pleural, forma de cáncer que afecta a la pleura, la membrana que recubre los pulmones. Por tanto, dada su peligrosidad, la comunidad científica está de acuerdo en que el talco contaminado con amianto puede ser carcinógeno si se inhala. La IARC (International Agency for Research on Cancer) lo clasifica, de hecho, como «carcinogénico para los seres humanos».

Por otra parte, esto no debe asustarnos. Como explicó en el Corriere della Será Giovanni Scambia, director de la Ginecologia oncologica en el Policlínico Gemelli de Roma, desde los años setenta los productos a base de talco, por ley, deben estar libres de asbesto: En Europa, el talco se somete a controles estrictos y existen comisiones específicas para controlar la seguridad de los cosméticos comercializados.

Sin embargo, con respecto a la posible carcinogenicidad del talco en sí mismo, se abre otro paréntesis. En efecto, la ciencia tiene actualmente respuestas menos claras a este respecto, ya que los estudios han dado resultados contradictorios. Averigüemos cuáles son los resultados de las investigaciones realizadas en seres humanos con el fin de verificar una posible relación entre el uso del talco y el cáncer de ovario y el cáncer de pulmón.