PROCESIONARIA: UN PELIGRO PARA LOS PERROS. ¿CÓMO EVITARLA Y QUÉ HACER EN CASO DE CONTACTO?

Cada año, cuando llega la primavera, es posible encontrar en las zonas verdes – parques, jardines y áreas boscosas – el proceso (thaumetopoea pityocampa), oruga peluda que nidifica principalmente en pinos y robles, y se mueve precisamente en procesión, creando una fila con otras larvas.

Por desgracia, el proceso es muy peligroso para los perros – e incluso para los gatos – porque si el animal entra en contacto con esta oruga, mordiéndola o oliéndolo, la lengua se irrita y se hincha hasta ir, en poco tiempo, a la necrosis, y otras reacciones graves a los ojos, las mucosas y las vías respiratorias. Este accidente puede causar lesiones muy graves al animal e incluso puede provocar su muerte. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante un comparador de seguros online.

Precisamente por eso es fundamental saber cómo evitar el proceso y qué hacer en caso de contacto para proteger a nuestros amigos de cuatro patas.

QUÉ SON LOS PROCESOS Y POR QUÉ SON PELIGROSOS PARA LOS PERROS

Los procesadores son insectos del orden de los lepidópteros: cuando son larvas tienen precisamente la apariencia de una oruga, y de adultos se convierten en inofensivas polillas. Como se ha mencionado, se reconocen porque se mueven en fila, y es precisamente esta – en caso de avistamiento – la primera señal a la que hay que prestar atención.

Los nidos de proceso son visibles durante el invierno incluso a simple vista: se trata de capullos de forma redondeada, recubiertos de filamento blanco, en los extremos de las ramas de los árboles. Durante la primavera (generalmente hacia finales de mayo), cuando las larvas están maduras, salen del nido y descienden a través de las ramas y el tronco del árbol, para luego dirigirse al terreno.

El peligro del proceso son sus pelos ganchos de naturaleza urticante: cuando la oruga se encuentra en peligro – por ejemplo porque nuestro perro los muerde o solicita con el hocico y la lengua – los pelos se liberan en el aire, y se enganchan a la víctima provocando reacciones inmediatas a la lengua, la piel, las mucosas, los ojos y las vías respiratorias.

Como veremos más adelante, si esto sucede, es fundamental que actuemos con rapidez antes de que aparezca la necrosis.

LOS SÍNTOMAS DEL CONTACTO CON EL PROCESO

Los síntomas del contacto con este animal se desencadenan inmediatamente, y pueden ser más intensos si el contacto con el proceso se ha prolongado.
Si nuestro perro ha estado al aire libre durante el período de primavera y verano y manifiesta uno – o más – de las siguientes señales, entonces usted tendrá que llevarlo inmediatamente al veterinario o a la sala de emergencias:

en primer lugar, el perro comienza a salivar en abundancia;
a menudo, a la salivación sigue el vómito;
la lengua comienza a agrandarse y comienza la necrosis que, en poco tiempo, puede conducir a la pérdida de algunas partes del músculo, si no de toda la lengua;
Incluso el hocico y la zona alrededor de la boca podrían hincharse y enrojecerse.
Como se ha mencionado, en caso de necrosis y caída de la lengua, el perro puede no ser capaz de alimentarse a sí mismo. Por desgracia, esta enfermedad conduce a la muerte. Si el contacto fue corto, puede que no aparezcan síntomas graves, tales como hinchazón lingual y necrosis, pero el perro manifiesta debilidad, rechaza la comida y síntomas febriles.