PIES HINCHADOS EN LOS ANCIANOS: ¿CUÁLES PUEDEN SER LAS CAUSAS?

Como muchos de nosotros sabemos, la hinchazón es un síntoma común a muchas enfermedades. A menudo, cuando se localiza, representa una consecuencia post-traumática; en otros casos, por el contrario, puede ser una señal de desajustes menos evidentes pero igualmente graves y, por esta razón, es aconsejable tratar el problema con su médico y realizar cualquier investigación en la clínica.

A este respecto, hoy queremos examinar el trastorno de los pies hinchados en las personas mayores: en este artículo veremos cuáles son las causas más comunes y analizaremos las indicaciones generales útiles para identificar el fenómeno patológico y para intervenir a tiempo. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparadores de salud.

PIES HINCHADOS: ¿CUÁLES PUEDEN SER LAS CAUSAS?

Antes de centrarnos en las causas de la hinchazón de las extremidades inferiores en las personas de edad avanzada, analicemos este síntoma de forma general. Los hábitos alimenticios irregulares, una postura incorrecta y prolongada, calzado incómodo o una condición de obesidad son algunos de los factores que provocan este trastorno. La hinchazón de pies y tobillos puede ser temporal y sólo se produce de forma esporádica, por ejemplo por la noche. Sin embargo, como ya se ha mencionado, si es persistente, sería conveniente hablar con su médico, que también evaluará la historia clínica del sujeto. En particular, se pedirá al paciente y a sus familiares que examinen detenidamente, en régimen ambulatorio, cuestiones como:

  • el número de horas del día de pie o sentado;
  • la posible presencia de enfermedades cardiovasculares.

Se trata de consideraciones preliminares de gran utilidad para el médico, que deberá excluir la posible acumulación de líquidos debido a la retención de agua y analizar la calidad del flujo cardiovascular.

PIES HINCHADOS EN ANCIANOS: LAS CAUSAS

Entre los pacientes más afectados por la hinchazón en las extremidades inferiores están los ancianos. El origen de este problema es variable:

La fatiga, por ejemplo, puede producir un efecto de este tipo especialmente en una persona mayor de edad y poco o nada acostumbrada a hacer movimiento. Incluso una larga caminata, de hecho, puede someter el pie a un estrés excesivo, lo que podría hincharse.

Otros factores a considerar son el sobrepeso o la obesidad: incluso en estos casos, el pie está sometido a un esfuerzo excesivo y, en consecuencia, puede manifestarse la hinchazón.

Entre las causas, sin embargo, se encuentra la diabetes y otras dos enfermedades bastante graves, como la insuficiencia venosa y la insuficiencia cardíaca, trastornos muy frecuentes entre las personas mayores de 65 años.