¿HASTA QUÉ PUNTO PUEDE AFECTAR LA ANSIEDAD A NUESTRO ESTADO DE SALUD?

Muchas personas sufren de ansiedad y a menudo experimentan una serie de síntomas físicos como dolores de cabeza, dificultad para respirar y dificultad para respirar, insomnio. Se habla, en estos casos, de somatizaciones, que constituyen «la expresión corporal de un malestar emocional ligado a presiones psíquicas difícilmente sostenibles, o a acontecimientos que nos han herido, ofendido, afligido, preocupado, enfadado»Como explica la doctora Chiara Bastelli, psicóloga y psicoterapeuta, a la que le hemos pedido que explique en una entrevista lo que significa somatizar la ansiedad. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparador de seguros rastreator.

QUÉ SIGNIFICA SOMATIZAR LA ANSIEDAD

La somatización de la ansiedad es un trastorno que nace del sufrimiento psíquico, explica la doctora: «es como si fuera el cuerpo el que provocaba dolor porque la mente no puede aceptar probarlo y efectúa un desplazamiento. Se manifiesta, por lo tanto, a través de la aparición de síntomas físicos que, típicamente, implican un órgano o un aparato. El cuerpo y la mente forman en nosotros un sistema inseparable: cuando asistimos a una alteración de nuestro equilibrio psicológico, es posible que al mismo tiempo estén implicados el sistema neurovegetativo, el musculoesquelético, el inmune y/o el sistema endocrino. Esta es la razón por la que algunas personas terminan sufriendo dolor en una parte del cuerpo, aunque es saludable cuando se somete a exámenes médicos y diagnósticos minuciosos».

LOS MECANISMOS DE LA ANSIEDAD, ENTRE EL CUERPO Y LA MENTE
La ansiedad no sólo tiene una connotación negativa, sino que puede representar un recurso para nuestras vidas, especifica la psicóloga. «En efecto, cuando nos encontramos en una situación de dificultad o de peligro, nuestro organismo, activado por la ansiedad, concentra toda la energía a su disposición para afrontar esa condición. Sucede, por ejemplo, cuando nos vemos obligados a afrontar una prueba – un examen en la universidad, una entrevista de trabajo, una reunión importante: nuestro cuerpo recoge todos los recursos para permitirnos tener éxito».

Se trata de un mecanismo involuntario, del que no somos conscientes, en el que están implicados los dos componentes del sistema nervioso autónomo: el simpático y parasimpático. El cerebro, o mejor dicho, su componente, el sistema límbico, coordina la respuesta de nuestro organismo a la situación en la que nos encontramos, ya sea positiva o negativa. Por esta razón, cada emoción se manifiesta directamente no sólo en la mente, sino también en el cuerpo, exactamente como sucede en la somatización de la ansiedad que da lugar a síntomas físicos como dolor, náuseas, malestar y dificultad para respirar.