ENCÍAS RETIRADAS: ¿DE QUÉ DEPENDE Y CÓMO SOLUCIONAR EL PROBLEMA?

Observar un cambio en la posición de las encías, lo que deja al descubierto una parte del diente, puede causar mucha preocupación. Se trata, muy probablemente, de la condición que toma el nombre de «encías retiradas» y corresponde a una patología bien específica, la recesión gingival, que puede tener consecuencias muy graves si no se trata de manera oportuna y adecuada.

En este artículo profundizaremos las causas de este problema, las posibles consecuencias y las prácticas útiles para prevenir su aparición. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparador de seguro médico.

QUÉ ES LA RECESIÓN GINGIVAL

Por recesión gingival se entiende una verdadera condición patológica, que causa el desplazamiento o retroceso de la encía de la sede original hacia la raíz del diente. El resultado es un primer daño estético, pero las encías retiradas también pueden implicar otros trastornos. Son un ejemplo: la hipersensibilidad dental, una inflamación local, y la periodontitis, comúnmente también llamada piorrea.

Reconocer esta patología es simple: se trata de un problema claramente visible, sobre todo para quien sigue con atención su higiene oral y, por tanto, mientras se lava los dientes, observa escrupulosamente el estado de su boca.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE LA RECESIÓN GINGIVAL?

En primer lugar, es importante recordar que la recesión gingival no aparece de repente. En efecto, los dentistas subrayan que se trata más bien de un problema que surge progresivamente como consecuencia de los comportamientos y otras patologías a las que ya nos hemos referido. Por esta razón, se trata de una condición más rara entre los jóvenes y que tiende a surgir después de los 40 años.

Las consecuencias pueden ser diversas. En primer lugar, ya que, como hemos visto, aumenta la hipersensibilidad del diente, tanto en cuanto a los cambios de temperatura, como en cuanto al contacto con organismos externos (el cepillo de dientes, por ejemplo), puede suceder que el sujeto que sufre de encías retiradas se lave los dientes menos a menudo y de manera menos precisa. De esta manera, el tártaro y la placa pueden acumularse más fácilmente y, a su vez, causar la formación de una caries.

También podemos observar cambios estéticos, como los dientes menos blancos, y estos pueden ser determinados por la retracción gingival. Por un lado, el diente está más expuesto y, por tanto, más largo, y por el otro, el color se altera. En efecto, el desplazamiento de la encía muestra una parte del diente en la que la dentina, de típico color amarillento, está más cerca de la superficie. De hecho, podemos ver dos colores diferentes en el mismo diente: blanco intenso en la parte lejos de la raíz donde la capa de esmalte es más gruesa, y amarillento a medida que nos acercamos a la encía.