EL BIENESTAR EMPRESARIAL EN APOYO DE LOS TRABAJADORES DURANTE LA PANDEMIA

La emergencia Covid-19 ha sido – y sigue siendo – una experiencia dramática, que ha desbordado cada aspecto de la economía y de la sociedad y causado muchos cambios en nuestras vidas incluso a nivel laboral, como ya se investigó en la investigación llevada a cabo por el Observatorio Unisalute el pasado mes de septiembre, a propósito del sentimiento de los empleados en relación con el retorno al lugar de trabajo. La crisis de la salud ha sido un verdadero acelerador para la adopción de nuevas tecnologías para muchas realidades. En este panorama, la escala de valores ha cambiado tanto para los empleados como para los gerentes y los titulares, y las empresas se han encontrado en la situación de tener que hacer frente a la fragilidad inesperada del sistema, debido a lo sucedido. ¿Pero cómo cambió el bienestar de la compañía durante la pandemia? Algunos datos interesantes emergen del informe Welfare Index PYME, que llevó a cabo unas 6.500 entrevistas para analizar lo que sucedió durante el año pasado. Hablemos de ello en este artículo. Sin olvidar cuando un empleado / trabajador toma ciertos medicamentos, entre los cuales podemos pensar si los antihistamínicos, ¿son más seguros para la conducción?

EL BIENESTAR CORPORATIVO DURANTE LA PANDEMIA: UNA VISIÓN GENERAL

El informe sobre el bienestar de las empresas hace hincapié en dos fenómenos importantes que hemos presenciado durante la pandemia. En primer lugar, la fragmentación del tejido productivo español ha puesto de relieve el papel de responsabilidad económica social que desempeñan las empresas, que se han convertido en verdaderos puntos de referencia para todos los agentes del territorio, desde las familias a los proveedores, hasta las comunidades. En segundo lugar, es interesante observar que las iniciativas de bienestar social se han orientado cada vez más hacia temas importantes, sobre todo la salud, pero también el apoyo económico, la seguridad de los puestos de trabajo y el apoyo a los jóvenes.

Los datos del informe WIPMI describen un escenario en el que las pequeñas y medianas empresas se han mostrado decididamente virtuosas: han respondido a la emergencia, a pesar de las dificultades. Es útil recordar, en efecto, que el 42,4% ha declarado que deberá afrontar cambios significativos, aunque no extremos, en la organización y en el negocio. Un 8,8 % considera que su propia supervivencia está amenazada.

Nuestro sistema productivo se ha visto afectado de manera diferente según el sector, y el impacto negativo ha sido mayor en la restauración, el turismo, la mecánica y la confección. A pesar de estos números, según el informe las empresas que tienen un plan de bienestar son más del 50% de las implicadas en la encuesta. El 79% de las realidades que habían activado iniciativas las ha confirmado y el 28% ha introducido nuevas o ha potenciado las ya existentes.