¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA HERNIA LUMBAR, CÓMO DIAGNOSTICARLA Y CÓMO TRATARLA?

La experiencia del dolor lumbar es común para muchos de nosotros en el momento en que padecemos dolor de espalda esporádico o prolongado. Se trata de un trastorno que no conoce edad: se extiende principalmente entre los adultos, se observa también en los más jóvenes y entre los ancianos, principalmente debido a las numerosas patologías que lo originan. Entre ellas, la hernia de disco es uno de los diagnósticos más frecuentes de un dolor de espalda incapacitante, que a veces impide incluso los movimientos más simples. Pero ¿cuáles son los síntomas de la hernia discal lumbar y qué opciones terapéuticas están disponibles hoy? Hablamos de ello en este artículo con el doctor Jacopo Lenzi, neurocirujano en la clínica Sanatrix de Roma. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante un comparador de seguros médicos.

DOLOR DE ESPALDA INCAPACITANTE: ¿PUEDE DEPENDER DE LA HERNIA DISCAL LUMBAR?

El dolor de espalda no es necesariamente un síntoma de una enfermedad grave, pero no debe ser descuidado. Es necesario aclarar sus orígenes y evaluar las posibles consecuencias para nuestra salud.

Investigar las causas más comunes del dolor de espalda significa en primer lugar distinguir entre los factores desencadenantes del dolor y los factores primarios que lo originan, diferentes según el perfil patológico del dolor de espalda. Entre los factores primarios más comúnmente encontrados por el médico durante la historia clínica se encuentran en su mayoría:

  • posturas incorrectas
  • movimientos impropios
  • esfuerzos excesivos
  • envejecimiento y deshidratación de los tejidos cartilaginosos.

Uno o más de estos factores primarios pueden provocar, a lo largo de nuestra vida, una hernia discal lumbar: se trata de una circunstancia patológica a cargo de la columna vertebral que a menudo se conoce como factor desencadenante del dolor de espalda.

HERNIA DEL DISCO LUMBAR: QUÉ ES Y CUÁLES SON LOS RIESGOS
Las vértebras de nuestro sistema musculoesquelético tienen discos, es decir, pastillas ovaladas de cartílago compuestas por un anillo y un núcleo y situadas entre las vértebras. La función es amortiguar el trabajo de los músculos y ofrecer a las vértebras una protección contra los golpes y los traumatismos.

«La ruptura o prolapso del disco – explica el doctor Lenzi – consiste en la fuga, que puede ser mínima o más importante, de parte del núcleo discal, o sea el núcleo pulposo del disco intervertebral, que de esta manera comprime las estructuras radiculares (nerviosas) o la médula espinal dentro de la columna vertebral». La condición toma el nombre de hernia discal lumbar, o hernia discal lumbar, y ocurre con frecuencia. Los discos de este tramo de columna, en efecto, son más susceptibles a degeneración, debido a su posición, ya que es precisamente la parte lumbar la que sostiene toda la carga de los movimientos.

El derrame del núcleo del disco implica una falta de amortiguación entre las vértebras y la consiguiente irradiación del dolor a lo largo de numerosos haces nerviosos: es por eso que, como veremos, las consecuencias no sólo afectan a la espalda, sino también a las nalgas, a la pelvis, las piernas y los pies. Los síntomas de esta condición no sólo dolorosos, precisa nuestro entrevistado: «la hernia del disco, de hecho, en los casos más graves, puede producir trastornos neurológicos».