CRIOTERAPIA: ¿LA TERAPIA DEL FRÍO TIENE BENEFICIOS REALES?

La crioterapia se utiliza en dermatología para tratar algunos tipos de lesiones cutáneas, como las verrugas, de forma rápida y poco invasiva. En general, utiliza nitrógeno líquido, un gas que alcanza los 90 °C bajo cero: el frío intenso, de hecho, congela y por lo tanto destruye las células de la lesión. La crioterapia, sin embargo, no sólo tiene esta aplicación: también la medicina estética y la fisioterapia.

En este artículo veremos cómo funciona este tratamiento, cuáles son las metodologías más comunes y cuáles las posibles contraindicaciones. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparadores de seguros de responsabilidad civil.

CRIOTERAPIA, EL "TRATAMIENTO CON EL FRÍO"

El término «crioterapia» deriva del griego «kryos» (frío) e indica, precisamente, un tratamiento que se efectúa «con el frío». Como ya hemos recordado, en efecto, prevé el empleo de sustancias – dichas agentes criogénicos – en condiciones de alcanzar temperaturas muy bajas. Un ejemplo es el nitrógeno líquido, que ya hemos mencionado como el gas más utilizado en este tipo de terapia, pero también el dióxido de carbono y el óxido nitroso pueden llegar a 80 o 90 °C bajo cero, Aunque el primero no da resultados óptimos en términos de rapidez, el otro es muy caro. La quemadura por frío causada por el agente criogénico afecta a las células, causando la muerte por choque térmico.

¿QUÉ TÉCNICAS EXISTEN EN CRIOTERAPIA?

El tratamiento de crioterapia se realiza mediante diferentes técnicas. La técnica más común es la pulverización: sobre la lesión se rocía nitrógeno líquido contenido en una botella, sin que haya un contacto directo con la piel, con un riesgo muy bajo de infección como consecuencia del tratamiento. El método dipstick utiliza en cambio un bastoncillo con un algodón hidrófilo colocado sobre un extremo: el tampón, empapado en una solución de nitrógeno líquido, se pone en contacto con la lesión para provocar una quemadura por frío. Por último, para el tratamiento de crioterapéutico podrá utilizarse una sonda llamada cryoprobe, cuyo extremo esté impregnado de nitrógeno líquido.

¿PARA QUÉ SIRVE EL FRÍO EN FISIOTERAPIA?

Los tratamientos que aprovechan temperaturas altas o bajas son muy comunes en la fisioterapia, así como en la medicina del deporte. La crioterapia, en particular, está indicada en pacientes que hayan sufrido recientemente un traumatismo del sistema musculoesquelético o que estén sufriendo secuelas en artropatías inflamatorias tras una intervención quirúrgica. El frío, en efecto, como ya hemos recordado, relaja los músculos y ayuda a la curación, reduce la inflamación y el edema. Los tratamientos de los que hablamos van desde la aplicación del hielo y el uso de máquinas especialmente diseñadas para intervenir en una parte del cuerpo, a la criocamera de dos habitaciones y a la sauna crioterapica, utilizada también en el ámbito estético.