COVID-19 Y VACUNAS: ¿QUÉ CAMBIA CON LAS VARIANTES DEL VIRUS?

Desde el inicio de la pandemia, se han identificado algunas variantes del sars-Cov-2, que sabemos es la causa de la enfermedad conocida como Covid-19. Desde el inicio de la campaña de vacunación, uno de los interrogantes más apremiantes es precisamente el relativo a la eficacia de las vacunas contra las mutaciones del virus, también a la luz del hecho de que hoy, en Europa y en nuestro país, La mayoría de los nuevos casos son de una de las variantes, la inglesa. Para aclarar el tema, hemos entrevistado al doctor Fausto Francia, epidemiólogo, director sanitario del Centro de Diagnóstico Quirúrgico Dyadea.

¿QUÉ SON LAS VARIANTES (O MUTACIONES) DE UN VIRUS?

Antes de hablar de las variantes del Sars-Cov-2, demos un paso atrás y tratemos de entender mejor cómo sucede la mutación. Es importante recordar, en efecto, que todos los virus cambian: en particular, los que tienen ARN, como los coronavirus, están sujetos a constantes evoluciones de su genoma. Esto sucede porque durante su replicación – es decir, cuando se reproducen – puede haber errores. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante un comparador de seguros de vida.

«El código puede ser corregido automáticamente por el mismo virus o no. En este segundo caso, el virus reproducido es similar al anterior pero no idéntico», precisa el doctor Francia. «Después de eso, sucede una especie de selección natural: si la variante es más favorable a la supervivencia del virus, por ejemplo siendo más infecciosa, entonces tendrá el control. Un desarrollo casi darwiniano, entonces».

Otra observación importante es que ningún virus tiene interés en matar al organismo que lo alberga. Para estas formas de vida, que sólo pueden reproducirse dentro de otras células (las del hospedador), el nivel máximo de evolución se alcanza cuando son capaces de parasitar un organismo sin matarlo. «Algunos virus, como el del herpes, permanecen dentro de nosotros durante años o toda la vida. El virus más evolucionado no nos mata, pero vive tranquilo a nuestras expensas. En cambio, los más agresivos y que causan consecuencias mortales podrían desaparecer, porque no consiguen modificarse hasta el punto de llegar a la convivencia».

LAS VARIANTES DEL SARS-COV-2

El entrevistado recuerda que la capacidad de mutar no es la misma para todos los virus: en el caso de la gripe, por ejemplo, las mutaciones tienen una frecuencia tal que a menudo hace ineficaz la vacuna utilizada el año anterior. «Por suerte para nosotros, el Sars-Cov-2 no es alto. Ya ha habido mutaciones desde el comienzo de la pandemia, pero antes de que se extendieran las más comunes hoy es lógico pensar que ninguna otra era, por decirlo en términos sencillos, mejor que las otras, desde el punto de vista del virus».