Cálculo de los valores ideales del colesterol LDL

El colesterol LDL es conocido por ser un importantísimo «termómetro» del riesgo cardiovascular.

A sus valores está ligada la probabilidad teórica de sufrir una enfermedad relacionada con la aterosclerosis, como la angina de pecho, el infarto de miocardio, el ictus o la claudicación intermitentes. Estas enfermedades, en su conjunto, son la principal causa de muerte en nuestro país y en el resto del mundo industrializado; su etiopatogénesis es, pues, objeto de intensas actividades de investigación. En el estado actual del arte, el riesgo cardiovascular se ha convertido en un tema complejo, influenciado por numerosos factores. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs seguros.

Otros aspectos

Antiguamente, en el ámbito clínico, la atención se centraba sobre todo en los valores de colesterol total, mientras que hoy – al respecto – se da mayor importancia al colesterol HDL y a su relación con la fracción LDL. Los triglicéridos, la glucemia, la homocisteína y los marcadores de inflamación (como la proteína C reactiva y el TNF alfa) han adquirido un significado importante para definir el riesgo cardiovascular en una óptica global. Estos parámetros clínicos, sin embargo – aunque considerados en su conjunto – representan solamente uno de los muchos factores que predisponen a las enfermedades cardiovasculares, que también son favorecidos por hipertensión, diabetes mellitus, fumar cigarrillos, obesidad (sobre todo la androide), familiaridad con estas patologías e inactividad física. Algunos elementos de riesgo son modificables (hábito de fumar, presión arterial, diabetes mellitus, alimentación incorrecta, sedentariedad), mientras que otros no lo son (edad, sexo, familiaridad y factores genéticos).

A la luz de todos estos elementos parece claro que los valores de colesterol LDL deseables para un portador de múltiples factores de riesgo deben necesariamente ser inferiores a los ideales para un individuo perfectamente sano, precisamente porque el riesgo cardiovascular – y en general todo lo que concierne a la salud humana – debe considerarse desde una perspectiva global.