Vacunación contra la gripe: muy necesaria para muchos, útil para todos

Nadie discute la gran utilidad de las vacunaciones, porque hablamos de intervenciones muy importantes que pueden proteger a las personas de enfermedades muy graves o muy frecuentes.

En particular, la vacunación contra la gripe permite hacer frente a una enfermedad que puede causar complicaciones graves y muertes frecuentes. Por esta razón, la vacunación se ofrece activamente a todas las personas que pertenecen a grupos de riesgo de tener gripe de forma grave.

En los últimos años se ha abierto un debate sobre la posibilidad de ampliar la vacunación a las personas que no están en riesgo, en particular a los niños sanos.

Se trata de intervenciones aparentemente similares. En realidad, vacunar a las personas en riesgo y vacunar a las personas sanas son cosas completamente diferentes. La vacunación, normalmente es una opción de la sanidad pública, pero hay casos en los que la sanidad privada que se puede contratar en cualquier web de comparativa de seguros, cubre también este apartado.

Vacunación de las personas de riesgo

La vacunación contra la gripe es necesaria para proteger a las personas de alto riesgo de las complicaciones de la enfermedad que van acompañadas de un aumento del número de hospitalizaciones y de muertes. Por lo tanto, se considera necesario vacunar a las personas mayores, pero también a todas las personas, incluidos los niños, que padecen enfermedades que los exponen al riesgo de complicaciones de la gripe.

En España, sólo el 50 % de las personas de edad avanzada y menos del 10 – 20 % de las personas que pertenecen a otros grupos de alto riesgo, incluidos los niños con enfermedades, son vacunados contra la gripe. Hoy el objetivo de nuestro país es mejorar sensiblemente la inadecuada vacunación de los grupos con riesgo de complicaciones incluso en edad pediátrica: por ejemplo, deberían ser vacunados contra la gripe todos los niños con asma bronquial.
La vacunación de estas personas permite un alto beneficio para la salud, tanto personal como global, ya que reduce en un 70 – 80% el elevado número de muertes y la alta frecuencia de complicaciones y hospitalizaciones.

Vacunación de las personas sanas

La vacunación es, por supuesto, útil para todas las demás personas, incluidos los niños, aunque no tienen riesgo de sufrir las complicaciones importantes de esta enfermedad.
Sin embargo, en este caso el objetivo de la vacunación es significativamente diferente: no es la prevención de las complicaciones y de las muertes, sino la mera prevención de la enfermedad clínica y de las molestias que ésta puede acarrear.
La gripe determina de hecho algunos días de fiebre y la consiguiente interrupción de las actividades diarias (ir a la escuela, al trabajo, etc. ). Los datos de los sistemas de vigilancia que utilizan la información de los pediatras ponen de manifiesto que alrededor del 30 – 40% de los niños, En un año, tiene gripe.

También en este caso la eficacia de la vacunación es muy alta 70 – 90%, pero el objetivo es diferente: una enfermedad no grave y no muy frecuente. En promedio se evita una gripe cada tres años de vacunación del niño. Por lo tanto, la utilidad de la vacunación en términos de salud es mucho menor.

La opinión de que es necesario vacunar a las personas sanas es discutida y no compartida por el mundo médico y hasta ahora no ha encontrado mucha adhesión en la opinión pública.