¿Qué es la migraña?

Se desconocen las causas de esta enfermedad y se han formulado varias hipótesis al respecto. Sin embargo, se tiende a pensar que existe una predisposición genética.

La migraña es una forma especial de dolor de cabeza, muy doloroso y potencialmente igualmente incapacitante. Debe su nombre a la localización particular del dolor: generalmente sólo afecta a un lado del cráneo, sea el derecho o el izquierdo. Una hipótesis sobre su origen, en particular, explicaría por qué la patología es predominante en las mujeres, sobre todo en edad fértil, afectadas hasta cuatro veces más que en los hombres: en el origen de la migraña, según esta hipótesis, Habría un desequilibrio hormonal. Otra particularidad de la migraña es que está precedida – y a veces acompañada – por otros síntomas. Se habla, en este caso, de migraña «con aura», para definir precisamente esta serie de síntomas que preceden a la llegada del ataque real. La migraña puede tener un impacto devastador en la calidad de vida, especialmente cuando los analgésicos comunes ya no funcionan, los ataques aumentan o empeoran, y la enfermedad se crónica.

Causas de la migraña

Las causas específicas que desencadenan la migraña aún no se conocen del todo: en las últimas décadas se han sugerido varias hipótesis, ninguna de las cuales ha sido capaz de explicar satisfactoriamente los mecanismos exactos de la enfermedad. La mayor frecuencia de migrañas dentro de miembros de la misma familia sugiere una predisposición genética: por lo demás, son numerosas las hipótesis en campo respecto a la etiología de este trastorno. Si en el pasado se creía que la migraña se debía a una disfunción en la dilatación de los vasos sanguíneos, hoy en día se tiende más a considerar que el origen de la enfermedad es de tipo neurológico (se cree, por ejemplo, que una causa puede ser el alto nivel de serotonina). En cualquier caso, se han identificado varios factores desencadenantes que pueden predisponer, más o menos directamente, a la llegada de un ataque. Entre estos, podemos citar sin duda el estrés, que por lo demás es un factor de riesgo también para otras cefaleas, pero no sólo:

La exposición directa o prolongada a fuentes de luz intensas, a sonidos y ruidos fuertes, incluso a algunos olores.
Trastornos hormonales, ya sean debidos a la pubertad o a la menopausia, ya sea por tomar la píldora anticonceptiva, o a desequilibrios en el ciclo menstrual. Bajo acusación son sobre todo las hormonas estrógeno.
Un estilo de vida desordenado, especialmente el consumo de alcohol y el tabaquismo, pero también un descanso insuficiente o una alimentación deficiente.
La ingesta de algunos alimentos y bebidas, sobre todo, parece estar relacionada con una mayor predisposición a la migraña. La lista de alimentos objeto de acusación es variada y, en algunos aspectos, controvertida: se cree, sin embargo, que los alimentos más de riesgo pueden ser los que contienen nitratos (como los embutidos) o el glutamato monosódico. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes comparar seguros de manera online.
Ansiedad y depresión.