La pandemia le quitó energía a los españoles

La pandemia de Covid-19 está teniendo varias repercusiones en el bienestar físico y mental de los españoles que, si bien se perciben aún más sanos que antes, a nivel energético se sienten secos. La culpa de este malestar debería atribuirse a un prolongado sentimiento de incertidumbre, al aislamiento y a los grandes esfuerzos realizados para volver a cualquier forma de normalidad.

Muchas personas se sienten descargadas

La disminución de la energía parece ser generalizada, ya que actualmente menos de un españolno de cada 10 (8% frente a 16% en 2018) declara sentirse plenamente cargado desde el punto de vista físico y que desde el punto de vista mental se considera que el 15% superior, en comparación con el 27% hace 2 años. En cambio, ha aumentado el porcentaje de los que se sienten totalmente descargados, que ha pasado del 6% en 2018 al 10% hoy. La disminución de la energía, además, se acentúa en los sujetos que han vivido la enfermedad y han sanado, debiendo afrontar los estragos del virus, la así llamada niebla cognitiva post coronavirus que se manifiesta con apatía, cansancio y astenia. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs de seguros online.

La energía disminuye con el avance del día

Por término medio, la mayoría de los encuestados alcanzan el máximo de carga a las 11 de la mañana. A partir de ese momento sigue una lenta disminución que lleva a muchos a dormir cansados (75% frente al 70% en 2018) o incluso agotados (35% frente al 30% en 2018). Un efecto que también afecta a muchos de los que habían declarado despertar cargados de energía, es decir, el 39% frente al 42% en 2018.

Sin embargo, estas sensaciones no parecen afectar a la percepción del estado de salud, ya que el 79% de los que participaron en el estudio afirman estar bien, el 75% se sienten como antes de la pandemia y el 15% incluso mejor.

Aumenta el deseo de alimentos naturales
Todos estos aspectos están influyendo en gran medida en las preferencias alimentarias de las personas.

La investigación revela un deseo cada vez mayor de alimentarse con alimentos naturales (60%) y saludables (59%) y de cuidar de su cuerpo (54%), evitando engordar (53%) y consumir demasiadas calorías (50%). Al mismo tiempo, el deseo de disfrutar de la comida es aún muy alto. A testimoniarlo el hecho de que el confort alimentario esté en la cima de las preferencias del 51% de las personas, 55% entre los milenios.