Osteoporosis y Deportes

La osteoporosis es una enfermedad sistémica de etiopatogénesis multifactorial, causada por una reducción progresiva patológica de la masa ósea y alteraciones micro arquitectónicas del tejido óseo, que se vuelve frágil y más expuesto al riesgo de fractura – definición aprobada por la Organización Mundial de la Salud.

ejemploSe reconocen básicamente tres tipos de osteoporosis primaria: idiopática, tipo I (postmenopáusica) y tipo II (senil). Muchas otras, llamadas secundarias, resultan ser una complicación de otras enfermedades o condiciones.

La rarefacción del hueso puede por lo tanto ocurrir por causas diferentes. Sin embargo, hay que decir que, en teoría, cualquier tipo de osteoporosis puede beneficiarse de un protocolo preventivo – en qué medida, por otra parte, depende una vez más del tipo.

Las osteoporosis más frecuentes son el tipo I (debido al colapso hormonal estrogénico) y el tipo II (debido a variables estrechamente relacionadas con el envejecimiento y factores interindividuales). Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs de buscador de seguros.

Sabemos que estas osteoporosis son condiciones que dependen tanto de variables sobre las que se puede intervenir como de variables independientes. La investigación científica sugiere, sin embargo, que todas responden bien tanto a protocolos preventivos como terapéuticos (estos últimos, en una medida muy inferior), basados en la dieta y la actividad física motora.

Sólo entrenamiento vamos a hablar en los siguientes párrafos, tratando de entender por qué, cómo y cuánto moverse para combatir la condición osteoporótica.

Trucos para prevenir

Lo que vamos a exponer en esta sección tiene un significado contextual tanto en la prevención como en la terapia de la osteoporosis.

El objetivo de la terapia motora en caso de osteoporosis es crear una estimulación mecánica dinámica suficiente para lograr una mejora de la densidad de mineralización o sea.

La literatura reconoce como el mejor estímulo posible la fuerza muscular transmitida por los tendones al tejido óseo durante la contracción (son adecuados ejercicios isotónicos a carga natural o con pesos ligeros y resistencia elástica).

Las actividades que se prefieren son las anti-gravitacionales, como la caminata, porque de «bajo impacto», simples y beneficiosas también desde el punto de vista cardiovascular. Sin embargo, para trabajar también en distritos distintos de las extremidades inferiores, de la pelvis y de la columna vertebral, podemos recurrir a la utilización de sobrecargas en el gimnasio.

¿Cómo debe ser la actividad motriz de la osteoporosis?

Para planificar la actividad motriz con el fin de mantener el hueso «sano», ante todo hay que respetar cinco principios:

  • Especificidad;
  • Sobrecarga;
  • Valores iniciales;
  • Reducción de los efectos positivos;
  • Reversibilidad.