La gripe es una enfermedad creada por el virus de la gripe A y la gripe B.

Los primeros síntomas de la gripe incluyen principalmente malestar general, cansancio, aumento repentino de la fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, dolores musculares y articulares, generalmente seguidos de pérdida del apetito y mareos. Los pacientes suelen presentar molestias oculares, especialmente en los movimientos laterales, fotofobia con lagrimeo y ardor en los ojos.

Soldados americanos ingresados durante la gripe española de 1918


En la segunda fase se intensifican los síntomas respiratorios, con tos seca, dolor de garganta, voz áspera y nariz que gotea. Los niños suelen presentar síntomas gastrointestinales importantes, como náuseas, vómitos, dolor de estómago y diarrea.

La fiebre, el síntoma más evidente, aumenta rápidamente en las primeras 12 horas para alcanzar valores superiores a 38 °C, con picos de hasta 41 °C. La fiebre suele durar 3 días, puede ser intermitente si se administran medicamentos antipiréticos, pero puede persistir hasta 8 días.

La convalecencia dura entre 1 y 2 semanas, pero puede durar varias semanas.

En Suiza, cada invierno, entre 100.000 y más de 300.000 casos de gripe inducen a consultar a un médico.
Todo el mundo puede presentar complicaciones debidas a la gripe, pero el riesgo aumenta considerablemente para algunas categorías de personas.

Posibles complicaciones y tratamiento

Las complicaciones más frecuentes son sinusitis, otitis media, bronquitis, neumonía o laringitis. También pueden aparecer otras enfermedades potencialmente mortales: pleuritis, miositis, miocarditis o pericarditis seguida de cardiopatía dilatada, cardiomiopatía, infarto de miocardio o shock tóxico. También son posibles otras complicaciones graves como meningitis, encefalitis, mielitis y poliracol neuropatía de Guillain-Barré. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a comparadores de seguros.

En Suiza, la gripe estacional provoca entre 1.000 y 5.000 hospitalizaciones al año. Al menos 400 muertes al año se deben a la gripe y, en el caso de una epidemia de gran magnitud, su número puede superar los mil.

Vacunación contra la gripe

Las vacunas contra la gripe contienen proteínas de la superficie de las 3 o 4 cepas víricas que se cree que circularán más fácilmente por Suiza durante el invierno. No contienen sal de aluminio.

Para ser eficaz, la vacunación debe repetirse cada año, entre septiembre y diciembre, incluso cuando el virus y las vacunas no cambian.