Dolor de espalda

¿Qué es el dolor de espalda?

Casi todas las personas en algún momento de la vida pueden sufrir dolores de espalda que interfieren de manera negativa con el trabajo, las actividades diarias o de ocio de cada persona.

Las vértebras, los músculos, los nervios y las articulaciones complejas son todas las estructuras del cuerpo estrechamente relacionadas con nuestra espalda. Por lo tanto, cuando hay una contracción de los músculos se percibe dolor, sobre todo debido a una espina dorsal poco entrenada, a los hábitos equivocados o a la mala postura. La inflamación de la zona lumbar y el dolor se perciben inmediatamente en la parte posterior de nuestro cuerpo.

En el siglo XXI, en España y en los demás países industrializados, las personas comenzaron a seguir un estilo de vida bastante sedentario, el resultado es que, entre otros problemas, incluso músculos débiles y poco tónicos para mantener una postura correcta, precisamente porque ya no son capaces de soportar adecuadamente la columna vertebral y el peso del cuerpo. En la oficina o en el coche, tendemos a tomar posiciones equivocadas, a las que a menudo se añaden el factor estrés y la falta de deportes que ciertamente no aportan beneficios a la salud de la columna. Estas son las razones por las que el dolor de espalda es ahora el trastorno más común de la civilización moderna.

El dolor que se percibe cuando se tiene dolor de espalda provoca una mayor contracción muscular que, si no se trata con un tratamiento adecuado, puede conducir a un empeoramiento del dolor de espalda, con el riesgo de una posible inflamación de los nervios, que conduce a la extensión del dolor en los brazos, piernas y cabeza.

Causas y tratamiento

La columna vertebral es un conjunto de más de treinta huesos que sostienen todo el cuerpo y lo hacen móvil y flexible. En su interior se encuentra una parte importante del sistema nervioso central, la médula espinal, que acompaña el trabajo del cerebro. A estos huesos, exactamente llamados vértebras, están unidos ligamentos y estructuras musculares que nos permiten realizar todos los movimientos y tomar las posturas más articuladas. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs donde comprobar el precio de seguro de este tipo.

La columna vertebral se divide en:

  • Cervical (siete vértebras cervicales)
  • Dorsal (doce vértebras dorsales)
  • Lumbar (cinco vértebras lumbares)
  • Sacral (cinco vértebras sagradas)
  • Coxis

Las vértebras están separadas unas de otras por discos intervertebrales, auténticos cojinetes que evitan la fricción de estos huesos entre sí y amortiguan los movimientos. El disco intervertebral está formado por un núcleo de pulpa (formado por un 90% de agua) y un anillo fibroso externo que lo contiene. La estructura del disco actúa como amortiguador. La columna vertebral tiene cuatro desviaciones fisiológicas (cervical, dorsal, lumbar y sacro-coxígeo) que permiten cargas diez veces superiores a lo que podría sostener una estructura recta. La presión que sufren los discos depende claramente de la posición: es mínima en posición horizontal, intermedia en posición vertical y máxima cuando se está sentado o se está inclinado hacia adelante sosteniendo con la mano un peso que desplaza aún más el centro de gravedad. Los discos están prácticamente desprovistos de inervación: esta condición, por un lado, permite moverse sin sentir dolor, pero por otro, no permite darse cuenta de las degeneraciones discales, salvo cuando la situación es ya muy grave.