Dermatitis del pañal

La dermatitis del pañal es una inflamación de la piel típica de los niños pequeños, responsable de enrojecimiento de la piel muy molesto, localizada en las zonas del cuerpo cubiertas de pañales (nalgas y genitales).

También conocida como eritema del pañal o irritación del pañal, esta forma de dermatitis puede aparecer por varias razones; sin duda, una de las principales razones es la irritación causada por el estancamiento de las heces y la orina dentro del pañal.

El diagnóstico es inmediato, ya que la zona enrojecida coincide con la región glúteo-perineal, generalmente cubierta por los pañales.

A menos que se trate de infecciones bacterianas o fúngicas, la curación se produce en pocos días, mediante la aplicación de algunas medidas sencillas. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs de seguros.

Dermatitis del Pañal: ¿qué es?

La dermatitis del pañal – también conocida como eritema del pañal o irritación del pañal – es una inflamación de la piel típica de la primera infancia, caracterizada por un intenso enrojecimiento de la piel en las nalgas y los genitales.

Dermatitis del Pañal: ¿Es grave?
Aunque la visión del enrojecimiento puede asustar a los padres, la dermatitis del pañal es un trastorno leve, curable en pocos días y con remedios simples.

Causas de la dermatitis del pañal: ¿Por qué se produce?
Entre las causas de la dermatitis del pañal en el niño muy pequeño, se incluyen:

Irritación por heces y/o orina. La orina y sobre todo las heces pueden irritar la piel a la altura de las nalgas; esta posibilidad se hace tanto más concreta cuanto mayor es el tiempo de permanencia de las deyecciones en el pañal.

Para evitar consecuencias desagradables, los padres deben cambiar el pañal rápidamente.

Cambio de alimentación del bebé. En el momento en que el niño cambia el tipo de alimentación y empieza a tomar alimentos sólidos, produce heces de consistencia diversa y en mayores cantidades. Esto puede dar lugar, al menos al principio, a una irritación más o menos intensa de las nalgas.

Alimentación incorrecta de la madre. Si la madre toma ciertos alimentos, la leche puede tener efectos adversos en el niño; entre estos efectos se encuentra la producción de heces irritantes.

Irritación debida a los materiales con los que se fabrican los pañales o con los que se lavan. El material utilizado para algunos pañales o productos de limpieza (si se utilizan pañales lavables) puede irritar la piel en las nalgas.

Proliferación bacteriana o fúngica. Nalgas, muslos y genitales son lugares ideales para la proliferación de hongos bacterias debido al ambiente cálido-húmedo que los caracteriza.

Los pañales hacen estas regiones anatómicas aún más vulnerables, ya que, en contacto con la piel, aumentan el calor y la humedad locales; las zonas de mayor riesgo son los pliegues cutáneos.

Piel muy sensible. Los niños que también sufren de dermatitis atópica (o eczema atópico) tienen una piel particularmente sensible y más fácilmente irritable.

El lavado continuo de pañales o ropa en la piel del bebé. La irritación cutánea por fricción suele deberse a pañales demasiado ajustados o a ropa ajustada.
Ingesta de antibióticos. El organismo humano proporciona hospitalidad y nutrición a algunas bacterias llamadas «buenas», que devuelven el favor impidiendo que otros microorganismos, como la cándida, proliferen.

La administración de antibióticos para el tratamiento de una infección bacteriana existente no discrimina entre bacterias «buenas» y bacterias «malas» (es decir, infectantes) y mata a ambos, indiscriminadamente; en tales circunstancias, la escasez de bacterias «buenas» favorece la multiplicación fúngica.

Esto ocurre tanto cuando el niño toma el antibiótico como cuando lo toma una madre en periodo de lactancia.