Crecimiento del niño

El crecimiento del niño consiste en el conjunto de modificaciones corporales que le permiten adquirir, al final de la pubertad, los rasgos anatómicos, fisiológicos y morfológicos típicos de la edad adulta.

El crecimiento, por tanto, no representa un simple aumento de las dimensiones del cuerpo, sino también una progresiva modificación de las formas y de la composición corporal. En el niño en crecimiento, por ejemplo, las relaciones entre los diferentes segmentos esqueléticos son muy diferentes de las de un adulto. En el recién nacido, en particular, la cabeza representa cerca de un cuarto de toda la longitud corporal, mientras que al final de la maduración esquelética esta relación desciende a 1/7 o 1/8.

Cuando nace, el recién nacido tiene una longitud aproximada de 50 centímetros, con un peso medio de 3400 gramos y una circunferencia craneal de 35 cm. Veinte años más tarde su cuerpo habrá crecido 3 veces y media en longitud y cerca de 20 veces en peso.

La duración del aumento es tanto mayor cuanto más tardíamente se alcanza la madurez sexual; obviamente, vale también el discurso inverso.

Si hacemos un gráfico del crecimiento del niño, nos daremos cuenta de que éste se produce de diferentes formas y ritmos dependiendo del área corporal estudiada.

Además, si se considera un solo parámetro, como puede ser el crecimiento de estatura, se observa que no sigue una tendencia lineal y constante en el tiempo; en este caso, el ritmo de crecimiento es máximo en los primeros meses de vida, disminuye hasta los 2-3 años, se estabiliza y después de diez primaveras experimenta un último, notable, aumento.
Crecimiento en Altura
Según lo previsto, el cuerpo del niño crece rápidamente en el primer año de vida, aumentando en términos de longitud en un 50% con respecto a los valores neonatales. A estos primeros 25 cm se añadirán otros 12-13 al final del mes 24. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs de comparador de seguros.

Curvas de crecimiento

Curva de crecimiento

A partir de este momento, el ritmo de crecimiento en estatura se mantiene relativamente constante (+ 5-6 cm/año). A la edad de cuatro años, el niño habrá duplicado su altura (unos 100 centímetros); la triplicará solamente 8 años más tarde (150 centímetros).

En el período prepubere se produce, tanto en el varón como en la hembra, un neto escalón estatural (+ 8-12 cm/año durante dos o tres años) que persiste hasta alcanzar la madurez sexual.

Este rápido crecimiento en estatura se anticipa en las hembras (comienza alrededor de los 9 años y medio, alcanza su pico a los 12 y termina alrededor de los 14), mientras que en los machos es un poco más tardía (de los 11-12 años hasta los 16, con pico alrededor de los 14). Por esta razón, entre los 11 y los 14 años, las hembras superan en estatura a los machos.

Alrededor del decimosexto año y medio de edad para las hembras, y un año más tarde para los machos, el muchacho habrá alcanzado cerca del 98% de la altura definitiva; la completará en los 24 meses siguientes.

La evaluación de la altura de los padres permite calcular, con simples operaciones matemáticas, la llamada «target zone», es decir, la estatura definitiva, o objetivo genético, prevista en la edad adulta (véase el artículo dedicado). Se trata, por supuesto, de datos medios, que pueden variar ligeramente de un individuo a otro.

En cualquier caso, la medida de la estatura debe ser lo más precisa posible, ya que incluso una imprecisión modesta (ej. 1-2 cm) puede distorsionar la interpretación de los datos recogidos. Por este motivo, conviene recordar que la evaluación del crecimiento del niño debe basarse siempre y en cualquier caso en la experiencia y la competencia del pediatra.