Comunicación en fisioterapia: la gran importancia de las palabras

Las palabras pueden, y a menudo tienen, un impacto increíble en nuestras vidas. Pero no sólo eso, también pueden ayudar durante un camino desafiante y complejo como para la rehabilitación musculoesquelética. El objetivo de la comunicación en fisioterapia es precisamente el de mejorar la conformidad con cada paciente.

No hablamos sólo desde un punto de vista teórico, sino precisamente sobre el resultado final, que tienen un impacto significativo en el resultado clínico de la terapia.

Las palabras son beneficiosas si se usan correctamente, pero pueden ser un obstáculo para la curación si no se utilizan correctamente.

Una persona que sufre de una patología es a menudo presa de miedos. No saber, o incluso malinterpretar, son condiciones que generan gran ansiedad y estrés. Para evitar que eso suceda, sólo tiene que aprender a usar las palabras de la manera más correcta y empática posible, de manera que la comunicación en la fisioterapia sea efectiva.


En el manejo del dolor de espalda agudo y crónico, la comunicación juega un papel clave: El paciente debe ser informado y responsabilizado sobre la naturaleza de su dolor.

Vamos a analizar las poderosas consecuencias de las palabras, que se utilizan en la práctica clínica, y cómo modificar y adaptar el lenguaje comúnmente utilizado para ayudar a la rehabilitación musculoesquelética.

Las palabras como fundamento de la comunicación correcta en la fisioterapia

Conducir a un paciente durante la rehabilitación musculoesquelética es un camino difícil que tiene como fundamento esencial la capacidad del terapeuta para comunicarse.

Las personas se encuentran en una condición de estrés, miedo, y sobre todo están angustiados y muy vulnerables (ver: Dolor de espalda cuando preocuparse). Fisioterapeutas y médicos deben tener en cuenta estos elementos y aprender a manejarlos mejor incluso con el uso de las «palabras correctas».

Las palabras pueden cambiar pensamientos, creencias, ideas. Romper barreras, pero también las sólidas bases que cada uno de nosotros utiliza para mantenerse a flote en este Mundo.


Son más poderosas de lo que nos damos cuenta: son capaces de hacer experimentar en un instante sensaciones bellas e incluso feas yendo a traer cambios, en quien es el destinatario, a veces también muy profundos e importantes.

Pueden forzar y convencer a hacer cosas buenas o malas. Pensemos en los jóvenes que se dejan manipular con tanta facilidad por lo que le dicen los chicos mayores, los amigos o los personajes del espectáculo.

Cuando una persona sufre de un problema musculoesquelético (ej. lumbalgia, dolor cervical, etc.), incluso la hipótesis de que se convierta en una condición crónica puede descomponerla, lo que le lleva a buscar información y respuestas.

Por desgracia, ya hay demasiada información por ahí (véase Internet) utilizada con una superficialidad desarmadora que hace que muchos se autodiagnostican improbables.

Estamos a un solo «click» de confirmar nuestros peores temores o crear nuevos que nunca habíamos considerado.

El dolor, la mente y las palabras: la comunicación en la fisioterapia
Muchos estudios han demostrado que los factores psicológicos, en comparación con los patógenos, son los mejores predictores de los niveles de dolor.

Los factores psicológicos deben tenerse en cuenta durante el tratamiento y deben ser reconocidos y comprendidos, utilizándolos cuidadosamente para ayudar en la rehabilitación.

La incomprensión y la ignorancia de estos factores, por parte de los terapeutas o de los médicos, implica el grave riesgo de que se llegue a un resultado no positivo, incluso negativo, del tratamiento.

Otro problema grave es que las terapias se centran casi exclusivamente en cuestiones biomédicas, ¡enfatizando un tipo de lenguaje anatómico a menudo difícil de entender para aquellos que no tienen un título en medicina! Cualquier fisioterapeuta puede ser contratado de manera particular o mediante la solicitud de un seguro online en que se incluya como cobertura.