¿Cómo curar la migraña?

Se estima que la migraña es el trastorno neurológico más importante dentro de la Unión Europea, tanto por lo que se refiere a los costes sanitarios (alrededor de 27000 millones de euros al año), como por el impacto en la productividad. El tratamiento de este trastorno pasa, así como para otras patologías similares, ante todo por la prevención: prestar atención a su estilo de vida y eliminar o limitar lo más posible los factores de riesgo reduce las posibilidades de que se presente un ataque. Sin embargo, cuando se presenta, es fundamental el tratamiento oportuno, que puede evitar que se repitan ataques similares, quizás más intensos y dolorosos, en el futuro. Desde el inicio de los primeros síntomas es aconsejable tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o analgésicos, que por lo general son suficientes para calmar el trastorno eficazmente. Por otro lado, sin embargo, el abuso de estos medicamentos puede ser contraproducente, especialmente si se utilizan cuando los ataques son particularmente frecuentes (más de dos o tres veces al mes) o persisten durante varios días. El riesgo en estos casos es la pérdida de eficacia de los propios medicamentos o el empeoramiento de los síntomas (la llamada «cefalea de rebote»). En general, los Aines y los analgésicos sólo se consideran eficaces en caso de ataques esporádicos. Pueden estar asociados con antieméticos para contrarrestar las náuseas.

Cuando el dolor es más intenso, pero en todo caso esporádico, o no responde a los analgésicos normales, se recomiendan sobre todo los medicamentos pertenecientes a la clase de los triptanos, que pueden tomarse con receta médica. Se trata de una clase de medicamentos más específicos, que han demostrado una cierta eficacia en el tratamiento de migrañas y cefaleas en racimo, aliviando tanto el dolor como los síntomas asociados como las náuseas o la fotofobia.

Tratamientos específicos

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, por lo que se refiere a los triptanos, tanto las directrices de la Sociedad Españolana para el Estudio de las Cefaleas como la normativa vigente en España prohíben la administración de estos medicamentos a pacientes mayores de 65 años, ya que no existen datos suficientes en la bibliografía para garantizar la seguridad del tratamiento. Es evidente, a la luz de estos datos, que los antiinflamatorios no esteroideos representan la única alternativa a los triptanos para el tratamiento de las cefaleas de tipo migraña en el paciente de edad avanzada.

Los ergotamínicos tienen un mecanismo de acción muy similar a los triptanos y a veces se prescriben contra la migraña. Más recientemente, se han probado de forma experimental medicamentos antagonistas del receptor CGRP.

Según estudios recientes, parece posible incluir entre los responsables de la migraña una sustancia química particular, el bisfenol A, presente en las botellas de plástico comunes y relacionado con la aparición de altas patologías como la obesidad, la infertilidad y problemas cardiocirculatorios.
Aparentemente contradictorio, en cambio, el papel del cacao: a pesar de su derivado más famoso, el chocolate, ya sea entre los alimentos potencialmente «peligrosos» que favorecen la migraña, en su forma pura el cacao no sólo mejora la circulación (disminuyendo los riesgos de ictus e hipertensión), pero también mejora la respuesta de nuestro sistema nervioso al dolor, actuando como una especie de «antiinflamatorio natural», resultando así potencialmente útil en el tratamiento de las cefaleas. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs tipo de buscador de seguros.

En el campo de las terapias alternativas encontramos varias técnicas no farmacológicas, cuya eficacia es muy discutida en el ámbito científico: parece, por ejemplo, que algunos tratamientos fisioterapéuticos y masajes tienen cierta eficacia para relajar los tejidos musculares implicados en la migraña. Más discutida la validez científica de métodos como la acupuntura, o técnicas como la biofeedback. Los estudios realizados a este respecto han dado resultados contradictorios y, en algunos casos, han sido cuestionados desde el punto de vista metodológico. En cualquier caso, cuando la migraña se convierte en un problema grave y no responde a las terapias comunes, antes de iniciar un tratamiento de cualquier tipo, el consejo es consultar a un especialista, normalmente un neurólogo, que pueda enfocar correctamente el problema y formular un diagnóstico preciso, incluso mediante exámenes diagnósticos adecuados, como una tomografía computarizada o una resonancia magnética.